Marchan por aumento en índice de feminicidios

A causa de las 133 víctimas registradas en enero del 2019
José Pablo Guerrero Sierra

El Contingente Separatista llegando al Zócalo de la Ciudad de México.

El sábado 2 de febrero a las 15:00 tuvo ocasión una protesta pacífica en la que un contingente conformado por hombres, mujeres y miembros de la comunidad LGBTTIQ caminó desde el Monumento a la Madre hasta el Zócalo, donde los integrantes de éste se estacionaron frente a Palacio Nacional para denunciar la creciente aceleración con la que han aumentado los crímenes de odio a la mujer desde el comienzo de la administración de Claudia Sheinbaum como Jefa de Gobierno de la CDMX.

Portando cartulinas con consignas como “Las calles son nuestras” y “Hombres, si quieren ayudar, comiencen a cuestionar sus privilegios”, este grupo de protestantes caminó por las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México mientras al mismo tiempo vociferó a gritos la frase “Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente”, llamando la atención de quienes paseaban en ese momento por las calles de esta zona conocida por su alto índice de turistas y capitalinos que salen a pasear.

Al entrevistar a dos asistentes a la marcha, éstas comentaron lo siguiente:



A causa de los 133 feminicidios registrados en la CDMX desde el comienzo del mes de enero del 2019, el Contingente Separatista, ferviente grupo de feministas, organizó esta marcha donde se buscaba alertar a la sociedad mexicana sobre el aumento en los feminicidios en la Zona Metropolitana de la CDMX. Aun siendo una protesta pacífica, se recomendó a todos los asistentes portar paliacates o trozos de tela para usarlos de máscara contra el gas lacrimógeno, de ser necesario.

Aunque se invitó a que la marcha estuviera conformada solamente por mujeres, se veían hombres caminando por la calle acompañando a las feministas en su lucha contra el machismo. El distintivo de todos los asistentes era vestimenta predominantemente negra con algún detalle morado para de esta forma distinguir a los que asistían a la protesta.

Dentro del contingente participaron grupos conformados por personas transexuales y transgénero que mostraban su apoyo a la causa feminista reproduciendo música urbana y bailando al ritmo de la consigna “Arriba el perreo, abajo el patriarcado”, hecho que molestó a algunas de las mujeres que marchaban junto a estos grupos. No obstante a esto, no se rompió el orden en ningún momento a lo largo de la marcha.

Dentro del grupo de protestantes se encontraban personas de cualquier edad, ya que hasta había niños que marchaban junto a sus madres con cartulinas de estilo más rudimentario con consignas más sencillas como “Machismo no” y “Libertad sí”.

Al estacionarse en el Zócalo, los asistentes a la marcha se congregaron frente a un escenario donde se encontraban las líderes del Contingente para animar a los feministas asistentes a demandar mejores condiciones de vida y seguridad para las mujeres. Dentro de las personas que hablaron se encuentran distintas familiares de crímenes de odio contra la mujer ocurridos en Chimalhuacán, Estado de México.

Mientras las líderes del Contingente daban testimonios sobre la experiencia de perder a una hermana, hija o sobrina, distintos vendedores que operan en el Centro Histórico aprovecharon para vender cigarros, bebidas, botanas y raspados a los asistentes, mismos que con gusto compraban algo para comer o tomar mientras escuchaban enternecidos, al borde de las lágrimas y, no pocos, hasta llorando, los testimonios de aquellas mujeres que han vivido de primera mano la violencia de género.

A las 19:00 del mismo día, el Zócalo ya se encontraba vacío, por lo que se retomó la actividad turística característica de esta zona de la capital.

Comentarios

Entradas populares